jueves, 20 de marzo de 2025

Mapa y perfil de la ruta “Las cumbres de Murcia: Desde Inazares subimos al Odres, al Obispo y a Revolcadores, y vuelta por el PR-MU 105”.-

 Actividad prevista para el sábado, 29 de Marzo de 2.025.-

La iniciativa de nuestros compañeros Manuel Novés Parras y Llanos López, nos lleva de nuevo, y después de casi diez años, desde el 18 de Octubre de 2014, a subir al Pico Obispo y Revolcadores, cumbres de la Región de Murcia.
Podéis encontrar la crónica de aquella actividad en esto enlaces:
 https://cmsierraalcaraz.blogspot.com/2014/10/mapa-y-perfil-de-la-ruta-cabras-y.html
 https://cmsierraalcaraz.blogspot.com/2014/10/las-cabras-pena-moratalla-puerto-alto.html
En esta ocasión, vamos a hacer ruta circular partiendo desde la pedanía moratallera de Inazares, subiendo primero al pico de los Odres (1878 m), para subir después al Pico del Obispo (2014 m) y a Revolcadores (2000 m -aunque en algunos sitios dice 1999 m-). Regresaremos a Inazares por el PR-MU 105 “Sendero de Montaña” ascenso al pico del Obispo, completando el recorrido circular.

El Macizo de Revolcadores, también denominado Sierra Seca, es el más elevado de la Región de Murcia. Se encuentra en el extremo oeste del término municipal de Moratalla. Está declarado como lugar de importancia comunitaria.
Se encuentra próxima a la sierra de la Cuerda de la Gitana, cuya divisoria con cima en la Peña de Moratalla de 1.974 m, marca el límite con el municipio de Nerpio y la provincia de Albacete.
Al sur del macizo se localiza la pedanía de Cañada de la Cruz (1.290 m sobre el nivel del mar); al este, la de Inazares; al oeste, el valle de la Rogativa; y al norte se comunica con la sierra de Villafuerte.
Tradicionalmente se ha considerado que el pico de Revolcadores era el más alto, con 2.027 metros de altura; pero en las mediciones de los mapas más recientes del IGN (Instituto Geográfico Nacional), Revolcadores figura con 1.999 m, y es una cumbre del mismo macizo, ligeramente más septentrional, la más elevada: Los Obispos, con 2.014 m de altitud. Algo más oriental, en el mismo macizo, se halla el pico de Los Odres, de 1878 m.

Así pues, saldremos de Inazares, pedanía del término municipal de Moratalla (Murcia), que encuentra a 1.350 m de altitud, la más alta de la Región de Murcia por su cercanía al Macizo de Revolcadores y la Sierra de Villafuerte. Además de la gran variedad de valores naturales, Inazares también tiene un cielo limpio que permite observar una espectacular bóveda celeste. Tanto es así que fue catalogado por la N.A.S.A como el “Mejor cielo de Península Ibérica” para la observación astronómica, debido a la escasa contaminación lumínica.

Nos encaminamos por La Cuesta a las afueras de la aldea, siguiendo camino asfaltado al principio, que luego deja de serlo, entre cultivos y construcciones. Al cabo de unos 650m y subir unos 60 m, el camino hace una curva a la izquierda, y lo dejamos para continuar por un sendero que sigue al frente, subiendo. Unos 250m más adelante y otros 30 m subidos, encontramos una bifurcación en la senda, y tomamos la de la izquierda (cuando volvamos, volveremos por la de la derecha). Vamos siguiéndola entre bancales y cruzando rodadas de tractor o vehículos que permite el acceso a ellos. En el kilómetro 1,5 de la ruta, subidos unos 175 m, cruzaremos un camino más marcado, el camino del Collado del Pino Gordo, que seguiremos a mano izquierda. Encontramos otro cruce 100m más adelante, pero seguiremos en la misma dirección, y un poco más adelante, el camino describe una curva a la derecha, cerca del cortijo del Palacio. Un poco más adelante, en el kilómetro 1,9 de nuestro itinerario, se abre una curva a la izquierda y otro cruce, de donde sale el camino de acceso al cortijo. En la curva, dejaremos el camino, siguiendo la misma dirección, y aunque en los planos aparece como que existe el que seguíamos, sobre el terreno no se aprecia tanto, prácticamente caminamos sin sendero. Un kilómetro más adelante cruzamos un par de barrancos, junto a una vieja construcción que se nos queda a la izquierda, y accedemos al tercero, el barranco de las Conchas, remontándolo hasta el Collado del Pino Gordo. En el collado habremos recorrido unos 4 km, con 450 m de ascensión acumulada.
En este punto comenzamos la subida al pico Odres (1.978 m), sin sendero, por un terreno algo pedregoso y sorteando la vegetación, aunque sin más dificultad que la propia pendiente, del 17% en total, pero con tramos de casi el 30%, en una subida de unos 200 m, de 1,2 km. El último tramo, cerca de cima es más rocoso y no tiene arbolado. La vista es magnífica. La aldea de los Odres queda al pie del pico, al Suroeste. Volvemos por el mismo camino otra vez al collado, acumulando, en total, 6,4 km y unos 650 m de subidas.
Nos encaminamos ahora al Pico del Obispo (2.014 m), emprendiendo subida por la sierra de Moratalla. No hay un sendero claro. Nos toca subir unos 250m, aunque con menos pendiente, del 12%, en unos 2 km de trayecto hasta alcanzar el Majal de la Sima, una meseta irregular, a 1885 de altura, que se encuentra antes de la subida definitiva al pico del Obispo. En esta zona encontramos la traza de un desdibujado sendero que se abre camino entre carrascas y matorrales. Y, a media subida al pico, encontramos las marcas blancas y amarillas del sendero PR-MU 105 “Sendero Pico del Obispo”, que parte de Inazares, y que seguiremos para regresar a la aldea. En lo alto, las vistas sobre las cumbres de la sierra del Segura, la sierra de las Cabras, la Sagra, hasta Sierra Nevada, son espectaculares. Hasta aquí habremos recorrido algo menos de 10 km, con algo más de unos 1000 m de ascensión acumulada.
Desde el Pico del Obispo, siguiendo la cuerda, nos queda muy cerca, a 650 m, el pico de Revolcadores (1.999 m), prácticamente sin desniveles. Volvemos al pico del Obispo por el mismo camino.
Y comenzamos el regreso siguiendo el sendero marcado. Bajamos por la zona rocosa por donde habíamos subido, encontrando, a 250 m, el cruce de sendas, de subida y la del PR. Seguiremos esta, que queda a mano izquierda, y que desciende por una cuerda bien definida sobre el Majal de la Sima. Esta cuerda de bajada, después de unos 1300 m y unos 250 de descenso, nos deja en una pista amplia. El último tramo del sendero tiene más pendiente y está más descarnado y con más piedra suelta, que obliga a progresar con prudencia para evitar resbalones. En total habremos recorrido unos 12,5 km.
Ya en la pista, continuamos por ella a mano derecha. Recorreremos unos tres kilómetros de pista, con el aliciente de un paisaje escarpado de alta montaña dominado por cantiles y riscos dolomíticos. Así, al cabo de unos 15,5 km de ruta, y ya en cota 1600 m, dejamos la pista para continuar por una senda bien marcada bajando a una vaguada, para luego remontar hasta un colladillo. Encontramos en este tramo unos abrigos rocosos llamados Calar de la Fuente del Pino, y una cueva muy singular. La senda está perfectamente marcada con piedras a ambos lados. Recorremos la senda atravesando una zona con abundante y singular vegetación, constituida por chaparras, sabinas, enebros y pinos deformados por el peso de nieves invernales, llamando especialmente la atención, una imponente encina que, como un vigilante de nuestros pasos, guarda el camino que recorremos. Y más adelante transitaremos por el monte público Puerto Hondo II y III.
En lo alto del colladillo, en cota 1500 m, habremos recorrido unos 17,2 km. Bajamos por el sendero marcado unos 250 m, y nos salimos por la derecha otros 100 m, hasta encontrar el camino por el que habíamos subido. Y solo nos restan unos 900 m hasta llegar, de nuevo, a la aldea de Inazares.
En total, habremos recorrido unos 19 km, con unos 1100m de ascensión acumulada. La actividad la catalogamos como de nivel III+, por el desnivel acumulado y la longitud del recorrido, que supone:

  • Recorridos en Media Montaña
  • Recorridos con desniveles grandes que pueden superar ocasionalmente los 900 m.
  • Rutas de larga duración, entre 6 a 8 h.

Este tipo de rutas requieren experiencia en senderismo y buena condición física.

Bibliografía:
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/travesia-inazares-los-odres-revolcadores-225988
Topoguía Sendero Pico del Obispo o “Sendero de Montaña”, ascenso al pico del Obispo, PR-MU 105, Red de senderos naturales – Región de Murcia.
https://murcianatural.carm.es/c/document_library/get_file?uuid=7ec593da-f3c3-4688-8480-c57dee5235a9&groupId=14

 


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miércoles, 5 de marzo de 2025

Mapa y perfil de la ruta “Verdolay: Vuelta por el parque regional de El Valle y Carrascoy, y la Sierra de la Cresta del Gallo”.-

Actividad prevista para el sábado, 15 de Marzo de 2.025.- 

Nuestros compañeros Llanos López y Jose Vizcaya, nos proponen hacer un recorrido espléndido al sur de la ciudad de Murcia, que es la unión de dos rutas, una dando una vuelta por el el parque regional de El Valle y Carrascoy, y la otra, otra vuelta recorriendo la Sierra de la Cresta del Gallo, con el punto de unión de ambos recorridos circulares junto al pico del Relojero (605m).
El Verdolay es un área residencial al sur de la ciudad de Murcia, situada en la Cordillera Sur, a 1 km de la pedanía La Alberca, en la Región de Murcia. En ella se sitúa la necrópolis del Cabecico del Tesoro, uno de los más importantes yacimientos de arte funerario de la cultura ibérica.
En ocasiones, iremos cruzando y/o recorriendo senderos señalizados. El principal, el GR 250 "Camino del apóstol", que se inicia en el muelle de Santa Lucía, en Cartagena, y acaba en Caravaca de la Cruz, con un recorrido total de más de 150 kilómetros. Y otros de pequeño recorrido, como son:

  • PR-MU 21 veteranos 92 (con subida al Relojero (605m))
  • PR-MU 22 Umbrías de Santo Ángel (El Valle)
  • PR-MU 23 Sendero Antonio Pérez Nortes (El Valle)

Comenzamos a andar en las proximidades del Santuario-Cenobio de Ntra. Señora de la Luz, que se ubica en la vertiente Noroeste de la Sierra de la Cresta del Gallo (antiguamente llamada Sierra de Murcia o Sierra del Salent), a 2 Km al Sureste del centro urbano de la pedanía de La Alberca, junto al paraje denominado Verdolay. Al lugar se accede desde el Barrio de Santo Ángel, por el camino que remonta el Valle del Hondillo, hasta el camino del Santuario de la Fuensanta.
La ruta comienza en el Eremitorio de Ntra. Sra. de la Luz, desde la parte alta de Santo Ángel, por asfalto, y allí seguimos por el PR MU 22, ganando altura por las faldas del Cabezo del Luz. Un poco antes de llegar a la casa forestal del Sequén, al cabo de 1,6 km y 190 m de ascensión acumulada, dejamos el PR, desviándonos a la derecha, para cruzar poco después, el camino asfaltado que permite el acceso a la casa forestal, continuando por sendero para llegar al inicio de la senda Ismael. Esta senda es un recorrido circular que parte del área recreativa de El Valle, y tiene unos 6 kilómetros de recorrido. Lleva hasta las faldas del Pico del Relojero, y desciende de nuevo al área recreativa. Es un camino pista y senda muy vistoso y fácil, aunque tiene una prohibición de paso por la D.G. del Medio Natural de Murcia, y su tránsito obliga a consultar a los agentes forestales. Tiene tramos muy descarnados por la erosión que ocasionan los ciclistas en sus descensos. Tomamos la senda en la rambla del Valle, cuando llevamos recorridos 2,4 km y 220 m de ascensión.
Al cabo de unos 900 m, después de ascender por el barranquillo de la izquierda unos 150 m por una senda, llegamos a una cueva con dos alturas. Es bastante amplia y tiene salida por la parte superior, aunque algo expuesta y firme inestable. Continuamos ascendiendo monte a través hasta la senda de las Columnas, precisamente en alto del Cerro de las Columnas (409m), donde tiene su trazado el PR-MU 21 veteranos 92. La dejamos por una senda que sale a la izquierda, por la que llegamos a una especie de galería en la que podría encontrarse un nacimiento de agua en otro tiempo. Llevamos en este punto, 4,1 km y 485 m de subida.
Aquí nos desviamos a la izquierda enlazando un camino cómodo que nos sube a la cuerda de los Cerillares. Continuamos por la cresta y el camino, alternando el PR MU 21, hasta el collado del Cerillar, donde encontramos el trazado del GR 250 y excelentes vistas. Llevaremos andados unos 6 km, con 650 m de subidas.
Nos encaminamos ahora al alto del Relojero, aunque no llegaremos a la cima, pues nos desviaremos antes, siguiendo senda que cruza la cresta por la derecha, sobre la rambla de los Serranos para tomar la cuerda de la sierra de la Cresta del Gallo, cerca de la senda Bisbal, de BTT. Llevaremos unos 7,4 km y 800 m de subidas.
Seguimos cresteando la Cresta del Gallo. Estamos en las conocidas Murallas de King Kong. Al cabo de unos 2 km y otros 100 m de subidas, encontramos arcos de roca. Poco después descendemos por un corredor que se abre por las paredes de la cara norte. Es una senda difícil, con bastante pendiente, piedra suelta y frecuente humedad. Nos deja en el Camino de los Puros, que discurre al pie de la Cresta del Gallo, que seguimos por la derecha. Al cabo de 250 m, la dejamos por la izquierda, siguiendo un camino cómodo y amplio, encaminándonos en dirección Norte hacia la rambla de los Serranos, que alcanzamos al cabo de 7,4 km de recorrido, y unos 850 m de ascensión acumulada.
Giramos a la izquierda para continuar cresteando por la senda del Cañejar, que nos permitirá disfrutar de magníficas vistas, recorriendo la sierra del mismo nombre, hasta el Morro Redondo (449m), que jalona su extremo al Este.
Y aquí, giramos a la izquierda para subir por la Cresta del Gallo al Relojero. Llevaremos recorridos 13,4 km y unos 1000 m de subidas. Subimos al pico del Relojero (605m), después de alcanzar su collado. El panorama es magnífico. Aquí llevaremos recorridos unos 15,1 km, y más de 1.100 m de subidas.
Bajando la Cresta, al poco encontramos la senda que cruza y por la que ya pasamos subiendo. Nos desviaremos ahora a la derecha, siguiéndola para llegar al trazado del GR 250 y PR 21, cresteando sobre el barranco del Sordo. Alternado sendas y el GR, llegaremos a las cercanías del Santuario de la Luz, por senda que discurre por la falta del Cabezo de la Luz, y, más adelante, de nuevo por el barranco del Sordo, siguiendo el trazado del GR, junto al barranco del Sordo y la cañada real de Torreaguera, hasta llegar al Santuario de la Fuensanta, final de nuestro recorrido.
Al final, habremos recorrido unos 21 km, con unos 1150m de ascensión acumulada. La actividad la catalogamos como de nivel III+, por el desnivel acumulado y la longitud del recorrido, que supone:

  • Recorridos en Media Montaña
  • Recorridos con desniveles grandes que pueden superar ocasionalmente los 900 m.
  • Rutas de larga duración, entre 6 a 8 h.

Este tipo de rutas requieren experiencia en senderismo y buena condición física.

 Bibliografía:

https://www.wikiloc.com/hiking-trails/el-beso-de-la-perrita-y-la-ballena-la-luz-cueva-ismael-cerillares-murallas-king-kong-senda-el-canej-64143722

 


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lunes, 10 de febrero de 2025

Mapas y perfiles de rutas previstas en Gredos, para el Campamento Invernal 2025.-

 Actividades previstas para el sábado, 22, y el domingo, 23 de Febrero de 2.025.-

Una de nuestras actividades habituales de la temporada es el Campamento Invernal, actividad de fin de semana, en la que pretendemos realizar la subida a algún pico o travesía de Alta Montaña, en condiciones invernales, esto es, con hielo y nieve. Evidentemente, está condicionada por la climatología cambiante que tenemos.
Se plantea para adquirir experiencia en montaña invernal, intercambiar información de técnica, equipos y material, y la convivencia entre socios y compañeros, amigos, a fin de cuentas, compartiendo actividades. Es imprescindible disponer de equipo, ropa y calzado adecuado para condiciones invernales, crampones, piolet y casco.
En esta ocasión nos desplazamos a Gredos, con alojamiento en Hoyos del Espino. Partiendo desde la Plataforma, tenemos muchas opciones para realizar recorridos, más o menos largos, con más o menos desniveles y por terrenos más o menos dificultosos. La elección dependerá de las condiciones sobre el terreno y la climatología que encontremos esos días.
Como ejemplos pueden servir la subida al Almanzor (2.591m), y una ruta circular para subir al Morezón (2.389m), por la cuerda del Cuento Alto (2.271m) y volviendo a la Plataforma por el collado de Navasomera y la cuerda del Refugio del Rey.

La subida al Almanzor comienza siguiendo el camino marcado PR AV 17, que es el sendero que lleva a la Laguna Grande de Gredos y el refugio de Elola. Está en buen estado, muy transitado y perfectamente marcado, sin posibilidad de pérdida.
Encontramos pasos por pasarelas sin ayudas para manos: Un puente de hormigón y otro de madera. Y un par de fuentes: La de los cavadores, antes de llegar al alto de los Barrerones, primera elevación para cambiar de valle, y ya en el descenso hacia la laguna, la de los Barrerones.
En unas dos horas llegaríamos a la Laguna Grande y al refugio de Elola.
Tomamos senda en dirección a la Portilla Bermeja. La senda serpentea hasta la base de la Portilla, donde comienza el sendero empedrado. El primer tramo tiene grandes rocas de granito, y el segundo, más pequeñas y sueltas, sobre terreno arenoso a veces, progresando con más dificultades. El recorrido está muy marcado con hitos.
Una vez en la Portilla Bermeja, continuamos por la cuerda hasta la base del Almanzor, bordeándolo por la izquierda, para llegar a la Portilla del Crampón. Desde aquí hasta la cima, unos cincuenta metros, es necesario trepar para superar algunos tramos verticales, más arriesgados, donde es necesario un mínimo de técnica y experiencia, en la subida y, sobre todo, en la bajada.
El regreso lo haríamos por el mismo camino.
Esta ruta supone un recorrido de unas 9 horas, unos 20 km, y aproximadamente 1.400 m de ascensión acumulada.



La ruta circular para subir al Morezón (2.389m), por la cuerda del Cuento Alto (2.271m) y volviendo a la Plataforma por el collado de Navasomera y la cuerda del Refugio del Rey, puede ser una propuesta de ruta más corta que la subida al Almanzor, para realizar el domingo por la mañana, o en caso de meteo más desfavorable, pues no tiene dificultades técnicas ni grandes pendientes, y es una propuesta para practicar la progresión con crampones y las retenciones con el piolet.
El Morezón es protagonista de la historia de las montañas de Gredos. En esta zona Manuel González de Armenzúa vió por primera vez la cabra montesa en 1903, lo que propició la creación del Coto Real de Gredos en 1905. Este hecho supuso para muchos la salvación de la extinción de la cabra de Gredos.
En julio de 1911, el rey Alfonso XIII vino a la zona a cazar por primera vez desde Candeleda por el puerto del mismo nombre, montando un campamento muy cerca de donde se encuentran las actuales ruinas del Refugio del Rey. Las personas que allí estaban cuentan que el rey abatió 3 machos, y quedó tan satisfecho que mandó construir el refugio. El refugio se construyó durante 1914, y en la segunda cacería de Alfonso XIII en 1916 ya fue utilizado. Desde el refugio del Rey se trazó un camino llamado Trocha Real que pasando por el desagüe de la Laguna Grande subía a la Portilla del Rey y daba acceso al Circo de las Cinco Lagunas. El Rey realizó 3 cacerías más, la última en 1926. En 1928 se abandonó el Refugio del Rey porque Alfonso XIII inauguró el Parador de Gredos, el primero de los muchos paradores que se construirán años después.
Esta presencia real hizo que gran cantidad de personas se interesaran por la Sierra de Gredos, lo que supuso que, hasta el comienzo de la Guerra Civil, bastantes personalidades como científicos y artistas visitaran la Sierra.
La ruta comienza igual que la descrita para subida al Almanzor, siguiendo el PR AV 17, a la Laguna Grande, pero al llegar al alto de los Barrerones, primera elevación para cambiar de valle, dejamos el PR, que baja, para continuar al Sur, por la izquierda, por una senda por la cuerda, que nos sube al Cuento Alto (2.271m).
Continuando por la senda, que discurre por la cuerda, jalonada por hitos de piedras, alcanzaremos otro vértice inferior, descendiendo hasta un collado por el que pasa la vereda al Refugio del Rey, para acometer la subida definitiva a los altos del Morezón.
Bajaríamos por la falda de la izquierda, al Este, buscando el collado de Navasomera, quedándonos el cerro de las Cagarrutas, justo al lado.
Emprendemos el regreso por la cuerda nueva que alcanzamos en Navasomera, la cuerda del Refugio del Rey, que suavemente, después de bajar la falda en el paraje de La Pasiega, nos devolverá al PR y un poco más allá, de nuevo a la plataforma.
Habríamos recorrido unos 11 km, con unos 650m de ascensión acumulada.


Estas dos rutas son ejemplos de las que se pueden realizar. La decisión de hacer una u otra dependerá de las condiciones que encontremos sobre el terreno.

Bibliografía:
http://elindalotoledano.blogspot.com/2017/01/morezon-invernal-desde-la-plataforma-de_28.html

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jueves, 30 de enero de 2025

Mapa y perfil de la ruta “La Sagra, desde el bosque vertical a la Ermita de las Santas, por el Collado las víboras”.-

 Actividad prevista para el sábado, 8 de Febrero de 2.025.-

Esta ruta la realizamos el 16 de Marzo de 2019. Es, sin duda, un recorrido espectacular.
Recuperamos y ampliamos la descripción que hicimos en su día:
https://cmsierraalcaraz.blogspot.com/2019/03/mapa-y-perfil-de-la-ruta-la-sagra-desde_7.html

Se trata de un Impresionante recorrido montañero. Para quien no la conozca, que sepa que, aunque sin dificultades técnicas, se trata de un reto digno de cualquier macizo montañoso de Alta montaña, que no le dejará indiferente. El que lo conoce, no dudará en volver a emprenderlo.
La Sagra es una sierra y un pico aislado, situados al norte de la provincia de Granada (España), entre los términos municipales de Huéscar y Puebla de Don Fadrique, en los límites provinciales con Albacete y Jaén.
Es el punto más alto de la cordillera subbética y del altiplano granadino; su altitud es de 2.381 msnm.
Con esta actividad pretendemos la ascensión a la cima de esta mítica montaña, por una de las rutas menos transitadas debido a su larga aproximación, pero no exenta de grandes pendientes.
En la falda de la Sagra se encuentra un parque de unas 30 secuoyas, árboles bicentenarios declarados como árboles singulares de Andalucía, protegidos como patrimonio natural que son.
Estos árboles, proceden originariamente de Estados Unidos. Pueden llegar a vivir mil años y superar los cien metros de altura. En 1839 fueron introducidos en los jardines de Europa. Rafael de Bustos y Castilla de Portugal, bisabuelo del hasta hace muy poco, propietario del cortijo La Losa, se hizo con unas cuantas semillas de secuoya de las variedades sequoiadendron giganteum y sequoia sempervirens. Plantó una treintena para formar los dos bosquetes actuales, distantes unos 300 metros entre sí. El mejor conservado se encuentra dentro de un recinto vallado, aunque puede visitarse solicitándolo al propietario. Lo componen 13 espectaculares secuoyas de 175 años. La mayor alcanza 44 metros de altura, y serían necesarias cinco personas con los brazos extendidos para rodear los 7 metros que mide el perímetro de su tronco. La acompañan otros ocho frondosos ejemplares más pequeños. Al segundo rodal se puede acceder libremente, y, quizá por esta razón, su estado de conservación es peor.
Fueron conocidas en un principio como “wellingtonas”, al haber sido traídas por el duque de Wellington y llamadas también “mariantonias” por los autóctonos del lugar. Sólo crecen de forma espontánea en los Estados Unidos, donde ocupan miles de hectáreas en el parque natural de Yosemite.
La ruta se inicia en el Cortijo de los Collados de Abajo, donde parte el Camino de los Cortijos Nuevos desde la carretera provincial GR-9100, a, aproximadamente un kilómetro del observatorio astronómico de la Sagra y el hotel “Collados de la Sagra”. Desde este punto cruzamos la carretera para tomar el camino hacia los Cortijos Nuevos, en dirección suroeste. Una vez que hemos pasado cerca de esta aldea, el camino va girando poco a poco en dirección sur. Por el camino, generalmente en buen estado, se progresa rápido. Pasamos cerca del Cortijo del Castillo, donde definitivamente tomamos dirección sur. En algunos tramos, la lluvia forma grandes charcos con abundante barro. A algo más de dos kilómetros y medio, descartamos un camino que cruza. Un poco más adelante se encuentra uno de esos grandes lodazales, y a unos tres kilómetros, descartamos otro camino que cruza el nuestro. Más adelante, otro rodal con barro.
El camino se empina y llegamos al collado Almirez. El cerro que da nombre al collado queda, con sus 1616m, a nuestra derecha. Bajando el collado, el camino hace un giro a la izquierda e inmediatamente, una senda repentina continua en dirección este, ascendiendo con pendiente que va aumentando, a la vez que nos internamos en el Bosque Vertical. También podríamos haber llegado prácticamente al mismo sitio, continuando el camino, pasando el Collado Blanco y desviándonos a la izquierda.
El Bosque Vertical ocupa buena parte de la vertiente noroeste de la Sagra. Es un paraje magnífico por el gran bosque de pino laricio que lo forma. Lo atravesaremos para alcanzar el collado de la Sagra Chica (2.027m). Lo de “Vertical” viene por las importantes pendientes de la zona que ocupa. En nuestro recorrido encontraremos pendientes de más del 40% que debemos superar sin sendas claras e, incluso, campo a través.
Desde este collado, ya desarbolado, iniciamos la subida a la cima de la Sagra, y empezamos a disfrutar de las impresionantes vistas. En la arista, el terreno esta llego de grava y rocas. No hay caminos salvo los rastros del paso de todos los montañeros que hemos pasado por allí. Después del último esfuerzo, nada despreciable, para remontar el collado, el último tramo hasta la cima reconforta y nos permite recuperarnos. La vista es sensacional y compensa todos los esfuerzos para subir.
Iniciamos el descenso, salvando escalones de la arista por la izquierda, cara norte, y pasando por la parte superior del Embudo y la Pedrera dirección noreste, encaminándonos hacia el Collado las Víboras. La arista, que será nuestra referencia, adquiere progresivamente más pendiente. A un kilómetro de la cima, lo abrupto y pedregoso del terreno es más que dificultoso. Hay que prestar especial atención porque en esta zona tenemos pasos en los que hay tener mucho cuidado. Es el sitio más peligroso de toda la travesía. Superado el Collado, encontramos arbolado otra vez y el sendero se hace más evidente y menos pedregoso. A la altura del Peñón Grande de la Peguera, dejamos la arista por la derecha para hacer una amplia zeta que suavice la pendiente. Continuamos el descenso en dirección la Ermita de las Santas, ya en zona boscosa, con muchas menos dificultades. El final de la ruta lo tenemos en el área de recreo y aparcamiento de la Ermita de las Santas Mártires del Monte.
Habremos recorrido unos 16 km, con algo más de 1100 m de desnivel acumulado, por terreno difícil, a veces, y grandes pendientes, aunque sin dificultad técnica. La actividad la catalogamos como de nivel III+, por el desnivel acumulado, las dificultades del terreno y las grandes pendientes, que supone:

  • Recorridos en Media Montaña
  • Recorridos con desniveles grandes que pueden superar ocasionalmente los 900 m.
  • Rutas de larga duración, entre 6 a 8 h.

Este tipo de rutas requieren experiencia en senderismo y buena condición física.



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jueves, 16 de enero de 2025

Mapa y perfil de la ruta “De Potiche a Royo Odrea, por los cortijos perdidos del río Mundo, y vuelta por la fuente de la Parra”.-

 Actividad prevista para el sábado, 25 de Enero de 2.025.-

Nuestras compañeras María Eugenia Felipe y Noelia García Morrás nos proponen una ruta de senderismo en Ayna, recorriendo los cortijos perdidos del río Mundo y uno de los senderos más bonitos de la provincia de Albacete, el que une la aldea de Royo Odrea y la fuente de la Parra, con un recorrido circular partiendo desde la aldea de Potiche.
Empezaremos nuestra ruta en la pedanía bogarreña de Potiche donde nos habrá dejado muestro autobús en un pequeño solar frente a la marquesina del transporte público. La aldea, concretamente el Bar Maribel situado a escasos 100 m de nuestro inicio, será también el punto final de esta ruta circular de algo más de 20 km.
 El primer tramo, para ir calentando, será un suave descenso hacia el río Bogarra, de 1,5 km de longitud sobre la carretera de Los Vizcaínos, tramo en el que descenderemos 100 m hasta el Cortijo del Corral de las Cabras (en ruinas). Desde este punto iniciamos una zona más o menos llana de unos 600 m hasta cruzar el río Bogarra, e iniciar la subida a la pedanía de Los Vizacaínos, enclavada a una altitud de 780 m en el meandro del río y rodeada por él en todos sus frentes excepto por el Oeste. Dejamos atrás las últimas casas de la aldea e iniciamos descenso hacia el río.
Pulcrísimas huertas a nuestra izquierda nos separan de aquel. Estamos ya en el Camino de San Martín, que discurre sensiblemente llano hasta el km 5. Antes, hacia el km 3, habremos cruzado de nuevo el río Bogarra, que ahora dejamos a nuestra derecha. Vamos, poco a poco, abandonando el valle del río Bogarra para adentrarnos en el río Mundo.
Nuestra privilegiada posición a media ladera nos permite contemplar unas estupendas vistas de ambos valles, de la junta de los ríos, y de las Cuevas de los pastores.
Encontraremos enseguida, el claro que se abre poco antes de las ruinas del Cortijo de San Martín. Será en la última pared de las edificaciones, donde giraremos hacia el sur, iniciando, ahora claramente, el descenso hacia el río Mundo. Con el comienzo del descenso hemos abandonado el camino de San Martín, y tomado una senda zigzagueante entre árboles que nos llevará hasta el Charco de San Martín. Tras un leve llaneo junto al lecho del río, volvemos a iniciar ascenso, esta vez junto a las ruinas del Cortijo del Avellano. Se trata de una subida corta, pero en la que habrá que tener especial cuidado porque a la pendiente del terreno se suman los restos de las edificaciones lo que la hace algo dificultosa.
Los próximos tres km consistirán en un continuo sube y baja tangente al Mundo, hasta que alcancemos la aldea de los Cárcavos, con su pequeño salto de agua. Tenemos enfrente la Peña de La Albarda, pero la ascensión la dejaremos para otra ocasión. Estamos aproximadamente en la mitad de nuestra ruta, y continuando hacia el Noreste, en apenas 1 km, atravesaremos la aldea de Royo-Odrea, con todas sus calles dispuestas de modo paralelo a la pendiente, y sus casas mirando al río. En este punto vamos a abandonar definitivamente los cauces de los ríos, y podemos decir que iniciamos el camino de vuelta hacia Potiche.
Nada más dejar atrás las últimas casas de Royo-Odrea, comienza la subida más exigente de la ruta, pues en un km subiremos 100m. Comienza así la preciosa senda de El Griego, entre árboles y con un firme inmejorable.
Hacia el km 13 de la ruta dispondremos de un clareo en la senda, en el que es conveniente girarse pues tendremos a la vista los impresionantes peñascos que hemos dejado atrás y que flanquean el río Mundo. A lo largo de este clareo veremos caseríos que han vivido épocas mejores, como el Cortijo del Arroyo de los Gatos con bastantes construcciones.
De nuevo entre árboles seguimos por la senda hasta la Fuente de la Parra, km 15 aproximadamente de nuestra ruta y a 865 m de altitud. En ese mismo punto nos volvemos a cruzar con un viejo conocido, el Camino de San Martín, pero no lo cogeremos hasta un poquito más adelante pues decidimos acortar monte a través y evitar una revuelta por pista. Alcanzamos el camino cuando apenas nos quedan 5km de ruta. Seguimos por el Camino de San Martín unos 3 km, momento en el que lo abandonamos para girar hacia el Oeste por el camino de la Aldea de Potiche que nos llevará, en apenas 3 km, al final de la ruta, camino ya sensiblemente horizontal, con el último kilómetro y medio de claro descenso.
Cuando entremos de nuevo en Potiche habremos recorrido algo más de 20 km, con una elevación ganada de 728 m y una elevación perdida de 735m. La altitud mínima de la ruta será de 672 m y la máxima de 996 m (curiosamente a 1 km del final de nuestra ruta).
La actividad la catalogamos como de nivel III, que supone:

       Recorridos en Media Montaña
•       Recorridos con desniveles grandes que pueden superar ocasionalmente los 900 m.
•       Rutas de larga duración, entre 6 y 8 h.

Este tipo de rutas requieren experiencia en senderismo y buena condición física.




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miércoles, 20 de noviembre de 2024

Mapa y perfil de la ruta “De los Vizcaínos a Los Alejos por los viejos senderos del río Mundo”.-

 Actividad prevista para el sábado, 30 de Noviembre de 2.024.-

En los tiempos en los que no existían vehículos autopropulsados, e incluso mucho tiempo después, los senderos que se recorrían a pie o senderos de herradura, construidos con pendientes y firmes adecuados para el transito de caballerías con pesadas cargas, eran los que permitían la comunicación entre aldeas, caseríos, cortijos y pueblos de los entornos rurales y serranos. Se han utilizado desde hace muchos siglos hasta la llegada de los automóviles y del asfalto. Algunos quedan en uso, muy, muy pocos, como único medio de paso entre núcleos poblados. De hecho, la mayoría de los pequeños núcleos de población por donde o adonde no llega la carretera, han terminado abandonados.
En nuestro río Mundo, desde Riópar hasta Liétor, abundaban caseríos y aldeas que se comunicaban con una extensa red de senderos que bordeaban su cauce. La mayoría se encuentran con mucho deterioro o directamente, se han perdido, por derrumbes, invadidos por la vegetación o erosionados por corrientes de agua de lluvia o nevadas.
Nuestro compañero Sebastian Cano nos propone recorrer algunos de esos senderos para ir desde la aldea bogarreña de Los Vizcaínos hasta la aldea moliniquense de Los Alejos, transitando por las proximidades del cauce del río Mundo, de Este a Oeste.
Las sendas están, en su mayor parte, perdidas, sin transito ni mantenimiento. Solo el atractivo turístico o el transito de alguna competición de Trail o BTT las mantiene abiertas. Desgraciadamente, a la mayoría, nuestra red de senderos de pequeño o gran recorrido, no las incluye. Es una pena. Pero, en fin, por la dedicación y esfuerzo de Sebas, y con algún arañazo que otro por la limpieza de las zarzas y la vegetación, confiamos en que esta ruta os guste. Es preciosa.
Desde las casas de Los Vizcaínos, nos dirigimos, por la carretera asfaltada hacia el Sur, hacia Las Juntas del Río Bogarra y el Mundo. Pero enseguida dejamos el asfalto tomando un senderillo a mano derecha, a la altura de las últimas casas, que asciende con decisión, ladera arriba, paralelo a la carretera. A los doscientos metros encontramos una bifurcación, a la derecha, pero seguimos en el mismo sentido, a mano izquierda.

La senda se prolonga entre pinos y algunos viejos bancales de almendros y olivos, en constante subida, hasta cota 940 m, unos ciento sesenta metros de ascensión, y un kilómetro desde la partida, sobre una pared vertical. Aquí la senda gira un poco a la derecha para seguir la ladera, e ir bajando, con menos arbolado y más matorral.

Trescientos metros más adelante llegaremos a las ruinas de un antiguo edificio y una pequeña era.

Saltaremos el colladillo siguiendo la senda, muy perdida, para cruzar el barranco de un arroyo seco, otros trescientos metros más adelante.
Bajaremos el barranco, volviendo a cruzar el arroyo. Es posible que la senda original no lo cruzase arriba, y bajase directamente por la margen izquierda, pero como está muy perdida, optaremos por el mejor paso abierto.
Llegamos al cauce del río Mundo. Llevamos 2,4 km y unos 180 m de subidas. 

Caminaremos ahora por la margen izquierda, a mano derecha de la bajada, por terreno llano y parajes ribereños preciosos, con aguas cristalinas y pozas.

Avanzaremos bastante cómodos unos quinientos metros, hasta que encontramos un desprendimiento y la senda queda cubierta por la vegetación.



Avanzaremos un poco más para tomar un desvío a mano derecha, con la senda perdida y fuerte pendiente, para subir unos 80 m sobre el río, y llegar a un abrigo donde, sorprendentemente encontramos ruinas de una antigua casa y un horno bien conservado.


Las ruinas revelan que la construcción no es tan antigua como pueda imaginarse. El panorama es magnífico.

La salida del abrigo se hace por una estrecha senda, algo cerrada por la vegetación, y tallada sobre la pared del barranco del cauce del río. Encontraremos algún paso aéreo, pero sin que sea ni demasiado expuesto ni difícil.


Doscientos metros más adelante encontraremos otro abrigo. En realidad, la pared está salpicada de estos abrigos con ruinas. Estaremos inmersos en el cañón del río Mundo.

Saldremos del cañón por el arroyo del Picayo, otros doscientos metros más adelante. Pasaremos por una pinada al borde del cañón, que nos permitirá increíbles vistas.

Nos encaminaremos ahora hacia la vieja aldea de Las Toñeras, en ruinas y ocupada por algunos personajes alternativos.
Desde el arroyo del Picayo, subiremos hasta cota 886m, unos cien metros de subida, y unos 800 m de recorrido por el borde del cañón. En este punto comenzaremos una fuerte bajada para cruzar el arroyo del Vado Morote, por una ladera caliza descompuesta, con la senda muy perdida y terreno difícil, por la pendiente y lo deslizante de la piedra piedra suelta. Habrá que extremar la precaución e ir despacio. Cruzaremos el barranco tras trescientos metros de recorrido y unos 90 de bajada. Nada más cruzar encontraremos de nuevo la senda, ya mucho más cómoda, que nos llevará a Las Toñeras.
Como decimos, está en ruinas, pero desde hace tiempo, algunas casas están siendo recuperadas y ocupadas por gente joven bastante alternativa y singular, con el anhelo de llevar otro ritmo de vida.
Cruzaremos la aldea por la parte alta, y continuamos en dirección Oeste, buscando el paso de otro barranco, que realizaremos por unos escalones que forman las piedras del estrecho cauce. Hasta aquí habremos caminado unos cinco kilómetros, con unos 450 m de subidas acumuladas.
Nos dirigiremos hacia el Oeste bordeando las laderas del cauce del río Mundo, buscando el arroyo de los Vadillos. Tras subir unos 80 m en quinientos metros de recorrido, en las faldas de la meseta de Majallana, rodeados de pinos, la desdibujada senda desemboca en un camino algo más ancho, pero más claro, que seguiremos por la izquierda. Y un kilómetro cuatrocientos metros más adelante, tras cruzar el cauce de una torrentera, llegaremos a una pista que baja a Los Vadillos. Un kilómetro después, bajando y atajando algunas curvas, y parándonos alguna vez para contemplar el panorama, llegamos al arroyo. Nos internaremos por él para descubrir un cañón espectacular esculpido en la roca, hasta que el agua del río y una fuerte caída del agua nos impida el paso. Sin duda es uno de los parajes más singulares de nuestra sierra.


Volveremos por nuestros pasos para retomar el camino, que ascenderá, por un espectacular sendero de herradura mejor conservado que los andados hasta ahora, hasta la Loma del Cencillar y las casas de Cabezallera. Serán más de 200 m de subida, en dos tramos, uno de mayor pendiente, con senda, y otro más tendido, con camino más ancho, en unos dos kilómetros de recorrido.




La senda nos llevará ahora, por pinadas más o menos cerradas, primero al barranco del Saltador, que cruzaremos por una rambla arenera, y luego a los Garitos, subiendo, para bajar definitivamente a los Alejos, por un promontorio que nos llevará a la Hoya de las Monjas, donde cruzaremos el cauce de un arroyo, y ya con menos pendiente, pasando entre bancales de almendros y olivos, llegaremos al barrio Norte de Los Alejos. Hasta aquí habremos andado unos 13,3 km, con unos 1000 m de ascensión acumulada.
Bajaremos al río, cruzándolo por el puente y, después de admirar las paredes de toba esculpidas por el agua, subiremos las calles en pendiente hasta llegar a la carretera.
Habremos recorrido unos 14 km, con algo más de 1.000 m de ascensión acumulada.
La actividad la clasificamos como de nivel III, que supone

  • Recorridos en Media Montaña.
  • Recorridos con desniveles grandes que pueden superar ocasionalmente los 900 m.
  • Rutas de larga duración, entre 6 y 8 h.

Este tipo de rutas requieren experiencia en senderismo y buena condición física.


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