jueves, 31 de octubre de 2019

Mapa y perfil de la ruta: “Ascensión al Benicadell por la canal”


Actividad prevista para el próximo 9 de Noviembre de 2019
Vamos a visitar una sierra creo que desconocida para todos nosotros, pero que nos depara cantidad de sorpresas. Bajada considerable, subidas que te dejan sin aliento, caminos de herradura, maravillosas vistas y espectaculares bosques, en fin, lo justo para pasar un buen día de montaña.
La Sierra de Benicadell está vinculada a la figura del Cid, ya que este legendario caballero castellano fortificó un castillo árabe existente en las alturas de esta sierra en el año 1.092. El "Cantar del Mio Cid" cita estos bellos parajes con el nombre de Peña Cadiella, es una formación montañosa situada en la Sierra de Mariola entre la comarca del Valle de Albaida (provincia de Valencia) y la del Condado de Cocentaina (provincia de Alicante). Constituye una frontera natural de aproximadamente 25 km de suroeste a nordeste entre estas dos provincias.
Su punto culminante está a 1.104 metros de altura sobre el nivel del mar encontrándose rodeado de altos y verticales murallones a ambas vertientes, siendo uno de estos y más conocido el que llega a su cumbre desde el noroeste y denominado como la Cresta del Benicadell.
La Sierra del Benicadell, está muy ligada a la actividad montañera de esta Comunidad, se ha convertido en una montaña muy frecuentada, de hecho hasta muy andada la segunda mitad del siglo XX, se consideraba la ascensión al Benicadell, como un paso previo o un escalón más en el aprendizaje del oficio de montañero antes de poder visitar montañas más altas o más difíciles.
El itinerario:
Al llegar a Ráfol de Salem, aparcamos junto a la subida al Calvario de la Ermita de San Blas y  “el raco de vicent” donde podemos desayunar e hidratarnos a la vuelta.
Desde aquí, empezamos nuestra ruta subiendo por senda en ascenso, hasta llegar a la Ermita de San Blas construida en el año 1460, una vez allí por detrás de ella nos introducimos en senda por un primer tramo asfaltado en rojo y que enseguida pasa a ser de tierra dirección al Collado del Portet, nos adentramos, por un espeso y maduro bosque de pinos, blancos, rodenos y piñoneros, casi todos producto de las repoblaciones que se realizaron a inicios del siglo XX. Nos encontramos en uno de los mayores tesoros de las montañas valencianas, un magnífico paraje.
El bosque se vuelve más y más espeso, todo un regalo para nuestra vista si tenemos en cuenta que la totalidad de la sierra fue arrasada por un incendio en 1994.
Al llegar al primer indicador tomamos dirección “las fontetes”/“casas de les Planisses” y más adelante tomaremos dirección “las fontetes”, (siendo este punto donde nos uniremos cuando volvamos, a partir de aquí será el mismo camino hasta Ráfol de Salem), haciendo caso omiso a la señal que nos indica “cima del Benicadell”, tendremos tiempo de tomarla más adelante.
Poco antes de llegar al paraje de “las fontetes” por senda de herradura en buen estado y con unas esplendidas vistas de la umbría del Benicadell, ya divisamos su espectacular mole y la vertiente por la que regresaremos. (paraje natural de recreo con una fuente de la que sale un pequeño chorro de agua y algunas mesas)
Desde aquí y siempre llevando la contraria a la señalización obviamos de nuevo el indicador “cima del Benicadell”, tomando una senda a la izquierda en ascenso que nos lleva hasta la “casas de les Planisses”, o casa del Guarda (715 m), antigua casa de vigilancia forestal alrededor de la cual se han instalado mesas y bancos de madera. Es un antiguo edificio tradicional del que disfrutamos de magníficas vistas de la Vall d'Albaida, es utilizada durante gran parte del año como punto de vigilancia forestal. Hasta aquí se puede llegar en coche.
Desde aquí también tenemos una estupenda panorámica Seguiremos por la pista, pasando por una barrera que impide el paso de vehículos, por donde en algún recodo nos permite ver la cara norte de esta sierra, con su vértice claramente perceptible y paredones aparentemente inexpugnables.
Poco más adelante encontramos otro panel informativo indicando la dirección a la cima del Benicadell, y como es natural pasamos del mismo y tomando el camino de la izquierda en ascenso llegamos al “Collado de la Cova” (795 m.).
A partir de ahora empieza lo bueno, antes de descender podemos ver un pequeño panel de madera que en su día indicaba como llegar al mirador de les Marjaletes pero ahora tan solo es un panel de madera sin más, desde dicho mirador en un estado un tanto lamentable tenemos unas hermosas vistas de la población de Beniarrés y su pantano.
Por una estrecha senda y en fuerte descenso vamos bajando por terreno bastante resbaladizo tanto por lo que es la tierra suelta, como por la pedrera por la que cruza, hay algún tramo de destrepe en el que nos ayudamos con un cable de acero forrado de plástico que más adelante en algún otro tramo está roto. Durante el próximo km. debemos bajar casi 200m. una faena teniendo en cuenta que al llegar al fondo tenemos una interesante subida.
Durante todo el recorrido de esta senda que bordea la sierra del Benicadell, debemos prestar toda nuestra atención ya que en algunos tramos se encuentra bastante deteriorada y en otros casi desaparecida, hay que recordar que vamos descendiendo un barranco. Cuando llegamos a la parte más baja tenemos un fuerte giro a la derecha encontrándonos de cara la famosa, y durilla Canal del Benicadell.
El total de la canal está compuesta de tres ascensos, en cada collado vamos a disponer de imponentes panorámicas de la zona y sierras colindantes de la parte Alicantina.
Comenzamos un ascenso a más de 1100 metros desde poco más de 600 metros de altura. 500 metros de desnivel del tirón y en poco más de un  kilómetro, la pendiente de esta pedrera no tiene nada que envidiar en desnivel a la del Puig campana y si me apuráis a alguna que hemos hecho por pirineos
Nos tomaremos con calma el ascenso y subiremos poco a poco con cuidado sobre una pedrera que cada vez se intensifica más y aunque luego veremos que este es el ascenso más complicado: “Pa los del sierra nà”.
Las piedras están muy sueltas y hay veces que pisas y te vas hacia detrás, por lo tanto el esfuerzo es doble,
Acabada la primera parte de la subida y al llegar al rellano existente, nos merecemos un buen descanso, tenemos que destensionarnos de la bajada, recuperar el resuello de esta subida y coger fuerzas para el siguiente tramo que desde aquí visualizamos y “acojona”, solo hemos subido el primer tramo nos quedan dos más.
Tenemos increíbles vistas de la sierra Mariola con los picos Montcabrer y Tejo. Desde aquí se puede contemplar también el valle del río Serpis, con el embalse de Beniarrés y por detrás las sierras de la Almudaina, Alfaro, Serrella y Aitana, entre otras.
Seguimos adelante y enseguida volvemos a entrar en materia introduciéndonos de nuevo en una pedrera como la de antes, aunque yo creo que con mayor desnivel “o me lo hace ver el esfuerzo anterior”, pero lo único que tenemos que hacer es seguir subiendo y ganando altura: “Somos del sierra”.
Una vez superado este segundo tramo el tercero ya no ofrece ninguna dificultad ya que empieza con un ligera bajada y nada que ver el ascenso con los anteriores, eso sí cuando lleguemos arriba habremos comprobado como esta nuestro estado físico.
Poco antes de llegar a la cresta final de la cumbre del Benicadell nos encontraremos un pequeño rellano, donde hay una higuera y un antiguo pozo “el Pou del Benicadell“, restaurado y cerrado para evitar caídas.
Desde aquí, afrontamos el tramo final, estrecho, empinado y rocoso, donde debemos crestear alrededor de 25 m. para llegar al vértice geodésico poco aconsejable para gente con vértigo, al ser el tramo más peligroso y aéreo del recorrido.
Las vistas son por una parte el Embalse de Beniarres, por la otra el Embalse de Bellús, por una parte, el Montcabrer, por la otra el Aitana, todo ello acampanado por el gran Valle d'Albaida, una pasada.
Desde aquí cogemos “la senda típica de ascenso a este pico que nada tiene que ver con la que hemos hecho” aunque las vistas siguen siendo magnificas. Llegamos al punto que nos indica la Nevera del Benicadell y nos desviamos para verla.
La nevera del Benicadell, se sitúa a 1025 metros de altura, en el punto conocido como Alto de la Nevera, en el oeste de la cima del Benicadell y en la misma cresta, justo en la línea divisoria de los términos municipales de Beniatjar y Gaianes, y al mismo tiempo de las provincias de Valencia y Alicante. El diámetro de la cava o pozo de nieve es de 10,20 metros y su profundidad de 7,90 mts, teniendo una capacidad de 640 m3, y permanece en relativo buen estado con un techo y ventanas enrejadas, rodeadas por plantas trepadoras,
Desde la nevera volvemos sobre nuestros pasos al desvío anterior y empezamos a bajar por una bonita y estrecha senda que recorre una zona de umbría con mucha vegetación, hasta enlazar con un tramo de pista que nos llevará a la “casas de les Planisses”. Desde aquí en lugar de volver por “Les Fontetes” por donde ascendimos, seguiremos dirección “Rafol de Salem” donde llegaremos en continua bajada por amplio camino y senda hasta coincidir los últimos 2 kms. con el camino que tomamos al inicio de la ruta.
En total, el recorrido supone unos 18 km, con unos 1.000m de ascensiónacumulada.
La actividad la catalogamos como de nivel III+, por la pendiente y lo dificultoso de la progresión, que van algo más allá que una actividad propiamente de senderismo, y que supone:
·         Recorridos en Media Montaña
·         Recorridos con desniveles grandes que pueden superar ocasionalmente los 900 m.
·         Rutas de larga duración, entre 6 y 8 h.
Este tipo de rutas requieren experiencia en senderismo y buena condición física.
Antonio Barrios.




jueves, 12 de septiembre de 2019

Mapa y perfil de la ruta: “Subida al Maigmó desde Xorret De Catí”

Actividad prevista para el próximo 21 de Septiembre de 2019

La actividad propuesta se trata de una ruta circular, salimos desde la puerta del Hotel de Xorret de Catí, donde tenemos aparcados los vehículos, nos dirigimos hasta el principio del sendero PR-CV 31 situado a la derecha de la carretera, donde encontraremos un poste de señalización el cual nos indica la dirección del Alt de Guisop a 3,6 Km. Seguiremos la flecha que nos indica itinerario botánico que a su paso en la parte derecha podemos encontrar Un Pozo artesiano muy bien reconstruido, continuamos hasta encontrar el indicador del PR-CV31 hasta llegar a la Fonteta del Ginebrar, situada a la derecha de la pista, dado su nombre a la cantidad de Enebros de la zona. Continuamos la senda hasta llegar al Alt de Guisop a 1250 m, para continuar nos emplazaremos para almorzar en la caseta que hay de la Emisora. Después un descenso por una senda con bastante piedra suelta hasta llegar al Maigmonet 1150 m, desde donde tendremos una vista espectacular de la subida que nos queda al Maigmó. Después de bajar y subir unas sendas escarpadas de tierra y piedra suelta, empieza el tramo de aventura, mas peligroso de la ruta, consiste en una escalada, media ferrata y media con cadenas, existiendo tramos entre ambos desprotegidos (que protegeremos con cuerdas a modo de pasamanos) y sin más sujeción que los saliente de las rocas, ESTE TRAMO DE TREPADAS Y PASOS PUEDE CONSIDERARSE COMO "MONTAÑISMO" NUNCA SENDERISMO, ha de quedar claro para los participantes, después de subir como diez metros en vertical escalando por las rocas, llegamos a una zona neutra, que muy pronto se convertirá en otra zona de trepe y destrepe, sorteando las zonas y a medida que subimos la senda se pronunciando cada vez mas entre los enormes salientes de rocas, ya podemos divisar la Cima y a los pocos metros de sortear los obstáculos y como tramo de ferrata al final, coronamos El Maigmó. Las vistas son impresionantes, vemos El Peñarubia, situado delante de Villena, se puede divisar desde la Manga del Mar Menor, el Campello, delante nuestro, el Puig Campana, La Sierra de Aitana, La Sierra Salinas, Alicante, etc.
Después empezamos EL DESCENSO, SIN DIFICULTAD Y DE NUEVO LA ACTIVIDAD SE CONSIDERA DE SENDERISMO, por la parte opuesta a la subida para hacer una ruta circular, descenderemos hasta El Balcó d'Alacant, el cual nos desviaremos antes de llegar a la izquierda por una senda que nos conducirá a los Pozos de nieve, numerosos por nuestra ruta, pronto encontraremos uno a nuestra derecha, seguimos por el camino de la Menta hasta encontrar un refugio enclavado en el interior de la roca, usado para refugio de pastores principalmente, nos dirigimos por la senda dirección a la Casa de les Planises, antes de llegar podremos ver otro pozo de nieve, pasamos la casa y a los pocos metros nos encontramos un pozo de agua a nuestra derecha, continuamos hasta llegar a otro nevero, junto a unos refugios enclavados en la roca,dentro de una construcción, pasaremos otro pozo a la derecha y llegaremos al Alt del Carrascalet, seguimos por la senda del mismo nombre hasta llegar a 1150m el Alt de Perdigonada, desde este punto seguimos descendiendo, hasta llegar al punto de inicio de la Ruta.
Para que la gente pueda calibrar un poquito, los pasos son un poquito más técnicos que las trepadas finales del ascenso al pico Bernia (son más largos) pero "poquito" más técnico.
En total, unos 18 km, con unos 1.100m de ascensión acumulada.
La actividad la catalogamos como de nivel III+, por los pasos al margen de la actividad propiamente de senderismo, que supone:
·         Recorridos en Media Montaña
·         Recorridos con desniveles grandes que pueden superar ocasionalmente los 900 m.
·         Rutas de larga duración, entre 6 y 8 h.
Este tipo de rutas requieren experiencia en senderismo y buena condición física.
Rafael San José Flores





viernes, 6 de septiembre de 2019

Mapa y perfil de la III Marcha de Resistencia: “Sierra de Alcaraz – Almenaras / Osera / Gallineros”


Actividad prevista para el próximo 28 de Septiembre de 2019
Las marchas de resistencia no son actividad de montaña nueva, pero, de forma similar a las carreras de montaña, en los últimos años han aparecido muchas. Hay un buen puñado de clubes que las organizan. Nosotros tenemos la nuestra, este año en su tercera edición, que tiene un recorrido circular precioso por el Cordel de la Almenara, el Calar de la Osera y la Sierra de los Gallineros, partiendo desde Riópar.
Lo fundamental en una marcha de resistencia es la prueba física y mental que supone para el que la afronta, sin necesidad de complicaciones técnicas. Un recorrido a pie por montaña, competitivo o no, individual o por equipos, con mayor distancia que los habituales, o con mayor desnivel acumulado que los habituales, o con alguna condición de tiempo, de paso o de orientación, o a la vez con todas las variables o con algunas.
En esta ocasión, como en las anteriores, se trata de una actividad no competitiva, sin condiciones de tiempo, de paso o de orientación, de unos 32 km de recorrido, que no es demasiado, pero con unos 2000 m de ascensión acumulada que, sin duda, nos pondrán a prueba.
Como hemos comentado, el recorrido parte desde Riópar, saliendo en dirección a Riópar Viejo, por la carretera CM-412. Al cabo del primer kilómetro y medio, a la altura de la Casa de las Tablas, donde cruza la Vereda pecuaria de Bogarra, nos desviamos a la derecha para comenzar ascenso a la Almenara siguiendo el trazado del GR 66. Dejamos el asfalto y el camino para continuar por senderos en buen estado, en algunos momentos bastante empinado.
A los cinco kilómetros y medio, con más de 400m de ascensión acumulada, cruzamos la antigua carretera AB-412, ahora AB-516, a la altura del pk. 191, cerca del puerto de las Crucetillas. Atravesaremos la Dehesa de las Almenaras, sin dejar las marcas del GR66, pasando por las ruinas del antiguo cortijo de Miguel Serrano. Al pasar el cortijo, el sendero continúa por el barranco del arroyo de los Endrinales, que tiene su nacimiento en la Fuente del Pino de los Muchachos, en las faldas de la Almenara (1796 m).
A los nueve kilómetros de la partida, con más de 750m de ascensión acumulada, alcanzamos la pista al pie de la Almenara, que cruzamos, dejando las marcas de GR, para subir a la cima, y continuar por su Cordel. El sendero de subida es escarpado, con piedra suelta, y se pierde en la cresta rocosa.
Continuamos en dirección noreste, por el Portillo del collado de la Buitrera, el de nuestro Manuel Villalba, hasta la Piedra del Grito y el Collado del Mosquito, donde dejaremos el cresterío para bajar al barranco del Ciervo y tomar el sendero PR AB-32 Sendero del tejo Viejo, de la red de senderos Verdenace. Habremos recorrido unos 13 kilómetros, con más de mil metros de ascensión acumulada.
Continuamos siguiendo las marcas de PR, por un sendero estrecho, sin dificultades, y nos desviamos a la izquierda, continuando las marcas, para subir a la Cuerda Larga pasando cerca del Tejo Viejo. Conforme subimos, la senda se complica con piedra suelta y algo de vegetación.
Alcanzada la cuerda, bajamos directamente, sin senda clara, pero sin dificultades, hasta la pista al pié, donde encontramos, de nuevo, las marcas de GR. Continuamos por la pista, a la izquierda, hasta llegar a la Lagunilla. Habremos recorrido unos 17,5 km, con unos 1.350 m de ascensión acumulada.
El Calar de la Osera queda a nuestra derecha. Dejamos la pista y las marcas de GR, para ir ascendiendo progresivamente hasta la cimera, por trochas, entre rocas, sin sendas, pero sin dificultad. Recorremos la parte más alta, con mal piso por el lapiaz, y encaminamos el descenso por la cueva de l Osera, que da nombre al calar, y donde encontramos, otra vez, marcas de PR y GR. Estamos en el kilómetro 19,5 de la Marcha, con 1.450 m de ascensión acumulada.
Bajamos del Calar, por la senda marcada, con bastante pendiente, piedra y tierra suelta, hasta la pista que conduce al cortijo del Encebrico, por la derecha, y por donde trascurre el PR AB-29, de la Juanfría a Río Madera, también de Verdenace, como todos los de esta zona. La pista, subiendo, llega a una estupenda fuente y al cortijo. Habremos recorrido kilómetro y medio más.
Continuamos camino, en dirección sur, por el trazado del GR 66.3 y el PR AB-24, de Paterna del Madera a la Cañada del Provencio, hasta, de nuevo la antigua carretera AB-412, ahora AB-516, a la altura del pk. 184, en el paraje del Toril. El sendero es perfecto para caminar. Cruzamos la carretera para encaminarnos hacia el Pino Gordo del Toril, que, en realidad, está en el barranco del Judío, donde empieza la cresta de los Gallineros. Llevaremos recorridos unos 23 km con 1.600 m de ascensión acumulada.
Siguiendo el sendero, llegamos, al cabo de un kilómetro más, ya serán 24, y 100m de subida, 1700 acumulados, al Pino Toril, y la Sierra del Agua, de la que forma parte la cresta de los Gallineros. Aquí dejamos el cómodo sendero, para tomar la cresta por el roquedo, buscando los pasos más fáciles, aunque con algún escalón que otro.
Alcanzamos la cima del Gallinero (1.629 m), habiendo recorrido 26 km, con más de 1900m de ascensión acumulada.
Continuamos por la cresta, por el roquedo, otros dos kilómetros más, pasando por las espectaculares formaciones calizas que la forman. A la altura del cortijo del Manojal, a la derecha, se abre un senderillo que baja hasta unos tornajos y la pista en el valle. En el cortijo confluyen el PR AB-23 y el 35. Tomamos el 23, de Paterna del Madera a Riópar, coincidente con el GR 66.3, fácil de caminar, aunque con alguna piedra suelta y algún desprendimiento que exige prudencia, al comienzo del barranco de bajada. La senda nos baja al cortijo del Limonero, donde tomamos la pista por la izquierda, y la carretera de la aldea del Gollizo después. Al pasar las últimas casas de la aldea, a la derecha, por el terraplén, parte una senda que sigue la vieja conducción de agua de las fábricas de bronce, desde el embalse, y que nos dejará en el pueblo.
En total, unos 32 km, con unos 2.000m de ascensión: Toda una prueba de resistencia.
La actividad la catalogamos como superior a nivel III+, que supone:
·         Recorridos en Media Montaña
·         Recorridos con desniveles grandes que pueden superar ocasionalmente los 900 m.
·         Rutas de larga duración, entre 6 y 8 h.
Este tipo de rutas requieren experiencia en senderismo y buena condición física.





domingo, 9 de junio de 2019

Mapa y perfil de la ruta “Subida al Mentiras nocturna: GR66.1 y Molata del Imperio, hasta Vado de Tus”.-


Actividad prevista para el sábado, 15 de Junio de 2.019.-
En varias ocasiones nos hemos propuesto realizar una ruta nocturna. Hay muchos clubes y asociaciones que las realizan aprovechando el buen tiempo de finales de la primavera y el verano, y, sobre todo, para esquivar el calor en esos días y que no se renuncie a las actividades montañeras en estas latitudes, buscando las horas más frescas. Y, por supuesto, para disfrutar de un cielo lleno de estrellas y experimentar la aventura de caminar bajo la luz de la luna.
Después de algunas vueltas, creemos un buen plan subir al Mentiras (1896 m), la cumbre del Calar de la Sima, pasar la noche, y descender al amanecer. El itinerario que creemos más conveniente es subir por el GR66.1 y descender cresteando por la Molata del Imperio, en un recorrido circular.
Planteamos la partida, pues, desde las instalaciones del camping de Vado de Tus, donde continuamos la carretera hacia la aldea del Vado de Tus. Tomando la izquierda en la bifurcación, cruzaremos el puente sobre el río, y comenzamos la ascensión, pasando la aldea de la Moheda, por la carretera de asfalto y hormigón y, al final, pista de tierra.
En las últimas construcciones, la dejamos para tomar, por la derecha, un sendero que seguirá subiendo con exigencia hasta el paraje de Los Palancares, donde encontramos otra pista forestal y la Peña de la Cabeza, un curioso farallón calizo.
Al poco, salimos de la pista por la derecha para llegar a la carretera A-65, donde encontramos la fuente del prado salvador. Esta carretera conduce a Los Prados, y nosotros llegaremos hasta allí, siguiendo un sendero por el barranco del arroyo de Los Lomeros. Continuamos por el asfalto hasta Los Prados. Allí, un sendero primero, en dirección sur, y la pista que viene desde Arguellite después, nos llevan hasta el cortijo del Rincón Cavero, donde llegamos por alguna senda que ataja la pista. La continuamos por la derecha, cruzando el arroyo del Plañalejo.
Una suave cuesta abajo y un giro a la derecha, llegan a una bifurcación en la descarnada pista que traemos. Tomamos la derecha, ascendiendo por un “jorro” de saca de madera que, en dirección oeste, nos lleva hasta el arroyo Palomera. Lo que era más o menos camino, es ya senda que asciende con gran pendiente, entre rocas calizas. Al final de la dura y escarpada subida, encontramos los tornajos al pie de la Peña Palomera, que nos ha escoltado toda la subida, y donde cambiamos de rumbo, hacia el norte.
Seguimos remontando el arroyo por la inverosímil senda, hasta el borde de los Poyos de Cañizares, y enfilamos el último tramo de subida hasta la cuerda, por un paraje típico de calares y firme lapiaz. Para ello, dejamos las marcas de GR, que continuará por la izquierda y que retomaremos después. Una vez en la cuerda, para alcanzar la cumbre, caminamos por la sendilla que se marca próxima a las crestas. Ya en la cima, constatamos que el esfuerzo bien ha merecido la pena.
Para el descenso, continuaremos al Noreste, por la cresta del Calar de la Sima. No hay sendas, solo alguna trocha del paso de ganado y animales. Abundan los tramos con piedra suelta y el lapiaz. Pero no hay ni vértigo ni dificultad técnica y, además, vamos cuesta abajo, con lo que podemos concentrar los esfuerzos en fijarnos dónde y cómo ponemos los pies para evitar torceduras o algún resbalón, de los que nadie está libre. La receta para eludirlos: Prudencia y sin prisas. Merece la pena recorrer esta cresta. Las formaciones calizas y las vistas tienen difícil parangón.
Al llegar a la Molata, se abre un espolón al norte. Tomaremos su falda Este, pedregosa al principio y con moderada pendiente, para ir suavizándose al entrar en zona con arbolado y bosque, y terminando en un descarnado surco abierto por la erosión del arrastre de agua. En este tramo de bajada tampoco hay un sendero especialmente marcado.
Al final habremos vuelto a a la carretera A-65, a la fuente del prado salvador. Continuamos camino hasta el camping del Vado de Tus, por el mismo camino por el que subimos.
La actividad tendrá dos partes. La primera, la subida al Mentiras, en el que prevemos un recorrido de unos 17 km y unos 1400m de ascensión acumulada, que catalogamos como de nivel III+, que supone:
·         Recorridos en Media Montaña
·         Recorridos con desniveles grandes que pueden superar ocasionalmente los 900 m.
·         Rutas de larga duración, entre 6 y 8 h.
Este tipo de rutas requieren experiencia en senderismo y buena condición física.
La segunda, la bajada por la Molata del Imperio, que catalogaremos también como de nivel III, aunque suponga unos 11 km y unos 300 m de desnivel acumulado, pero hay que tener en cuenta que pasaremos la noche a la intemperie.




domingo, 2 de junio de 2019

Mapa y perfil de la ruta “De la Cascada de la Fuente de la Pileta a Villaverde, por la Sarga – Padrón”.-


Actividad prevista para el sábado, 8 de Junio de 2.019.-
Con la escusa de subir a la Sarga – Padrón, vamos a visitar dos lugares preciosos de nuestra sierra: La poco conocida Fuente de la Pileta, que recoge el agua que cae del arroyo de la cara norte de la Sarga, y que forma una bonita y escondida cascada, y los muy conocidos Picarazos o Frailes, en la cara sur, ya de camino a Villaverde de Guadalimar.
Comienza la ruta en el puerto de las Crucetas, a 1.300 m, en la carretera CM-412, entre las localidades de Reolid y Riópar. Al Oeste, encontramos un área de recreo junto al arroyo de las Fábricas. Saliendo de ésta en esa dirección, encontramos un sendero que progresa junto al arroyo, a través del bosque de pinos y carrascas, y que poco a poco nos va subiendo a la cara norte de la Sarga – Padrón. La senda se desdibuja en algunos momentos y se hace bastante escarpada en otros, pero a pesar de estas dificultades, se puede remontar. Al cabo de un kilómetro, cuando el barranco empieza a cerrase un poco más, dejamos el arroyo por la derecha, para salvar el primer espolón de la cara norte y alcanzar la cota de 1500m, con una subida corta, de unos 300m pero intensa de esfuerzo. Continuamos en dirección Oeste, flanqueados a la izquierda, por las paredes del macizo, por las umbrías del Padrón. A los 2 km de haber empezado, nos separamos de la pared, para buscar la fuente de la Pileta, descendiendo, de nuevo hasta la cota 1300m, y completando el tercer kilómetro de la ruta. Hasta aquí se puede llegar desde Bienservida, por carreteras, pistas y caminos, en un bonito recorrido.
Nos vamos a la cascada, remontando el arroyo por un senderillo marcado, tras unos 500 m y 100 de desnivel, llegamos a la cascada. En días de nieves y lluvias, suele ser una graciosa cola de caballo que se desploma casi unos 50m.
Siguiendo el sendero, nos llevará hacia el oeste, subiendo con menos desnivel. Al cabo de unos 300m, aparece un desvío, subiendo, a mano izquierda, que nos conduce a un solitario tejo, digno de contemplarse. Volvemos al sendero, para continuar hacia el oeste. Salvando un espolón, cambiamos de barranco y de arroyo, y remontando su cauce, con algún esfuerzo por la pendiente, en la cota 1580m, cambiamos de dirección, para circular hacia el Este, ya con poca pendiente, hasta la cabecera del arroyo de la fuente de la Pileta. Al cabo de unos 5 kilómetros y medio de ruta, estaremos sobre la cascada y habremos ascendido unos 600m.
La senda nos conduce a la pista que traza una amplia zeta para remontar un collado que nos deja en las faldas de la Sarga. Al llegar al arroyo del Cuervo, afrontamos la subida a la cima sin un sendero claro, por terreno pedregoso y lapiaz calizo, que exige prudencia y esfuerzo, en un tramo en total de un kilómetro y unos 200m de desnivel, hasta los 1.760m de la cima. Habremos completado unos 7 kilómetros y medio de ruta y unos 800m de desnivel acumulado.
La subida al Padrón consiste en bajar al collado que separa las dos alturas del macizo y subir de nuevo a la segunda cima. Será un recorrido de ida y vuelta, por un sendero con bastante piedra, trazado sobre el lapiaz, de unos dos kilómetros y unos 200 m de ascensión acumulada más.
Comenzamos el descenso hacia Villaverde, por el espolón Sur, buscando el cerro de la Juanfría (1.485m). Antes de llegar a él, en el collado, a un kilómetro y medio, más o menos de descenso, nos desviamos al Este, a la izquierda, al encuentro del barranco del arroyo de la Sarga. Hasta este punto, la senda es bastante pedregosa y no del todo clara en algunos tramos. Estaremos en cota 1400 m.
Aparece una pista y, un poco más allá, al Este, unos farallones redondeados de granito, como bolos. Son los Picarazos o Frailecillos. Merece la pena un pequeño recorrido por la zona, donde encontramos grietas y formaciones pétreas espectaculares, vistas de gran belleza y hasta otro gran Tejo, junto a la pista que asciende por el arroyo, precisamente, del Tejo.
Continuamos la bajada en dirección Suroeste, a través de un prado, donde se dibuja una senda, que, definitivamente en dirección Sur, nos va a llevar hasta el cementerio de Villaverde. La senda no es difícil de andar, aunque hay algún trozo con algo de pendiente y piedra suelta.
Desde el cementerio, llegamos al pueblo por el carril asfaltado. Habremos recorrido en total unos 19 km, con unos 1000 m de ascensión acumulada.
La actividad la catalogamos como de nivel III, que supone:
·         Recorridos en Media Montaña
·         Recorridos con desniveles grandes que pueden superar ocasionalmente los 900 m.
·         Rutas de larga duración, entre 6 y 8 h.
Este tipo de rutas requieren experiencia en senderismo y buena condición física.




viernes, 17 de mayo de 2019

Mapa y perfil de la ruta “Cazorla: A los Órganos por el cinto de Poyo Cerezo”.-


Actividad prevista para el sábado, 25 de Mayo de 2.019.-
Situado en el noreste de la provincia de Jaén, el Parque natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, con una extensión de 214.336 ha, es el mayor espacio protegido de España y el segundo de Europa. En 1960 fue declarado Coto Nacional de Caza. Desde 1983 es Reserva de la Biosfera, por declaración de la UNESCO. Es parque natural desde 1986 y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) desde 1987.
Es una vasta extensión muy despoblada, donde podemos encontrar espacios naturales en estado puro, senderos de herradura y caminos viejos, que hablan de tradiciones de antaño, de aislamiento y vida austera y difícil, en cortijos donde la gente nacía, vivía y moría, sin conocer más allá que las montañas que rodeaban su casa, y, como declaró un compañero con sentencia clarividente: “Un lugar donde todavía es posible perderse”.
Las montañas de Cazorla son tan bellas como duras: Fuertes pendientes y clima extremo, resultan combinación difícil que pone a prueba a quien se propone alcanzar sus cimas o transitar por sus viejos caminos olvidados. Pero encontrar los pasos de los caminos antiguos, llena de satisfacción al que disfruta caminando por la montaña. Allí, el monte nos envuelve, nos hace sentir vulnerables y cuando nos deja regresar, somos distintos, por lo que hemos podido ver y oír, por lo que hemos sentido y por que lo hemos vivido.
Este año nos proponemos recorrer, en el parque de Cazorla, una ruta nueva: Vamos a llegar al Salto de los Órganos por la margen izquierda del valle del Borosa.
Por la margen derecha, ya hemos llegado muchas veces recorriendo la mítica ruta de los cintos del Banderillas, la del Cinto de la Higuera, el Tranco del Perro, el collado de Roblehondo y unos cuantos cortijos perdidos.
Por la margen izquierda no hemos caminado nunca, pero nos vamos a descubrirla, porque es tan apasionante y bonita como la otra, y, desde luego, más salvaje, perdida y olvidada.
Buena parte del recorrido se realizará por pistas y caminos en buen estado, aunque en otros, los caminos se encuentran ocupados por vegetación y afectados por derrumbes. En un tramo, el camino es impracticable, por lo que es necesario progresar campo a través y afrontar subidas y bajadas con fuerte pendiente, aunque cortas y sin dificultad técnica. En otros tramos, el recorrido se realiza por sendas, algunas de ellas ocupadas por vegetación o con lapiaz, el firme característico calizo. No hay tramos aéreos ni de dificultades técnicas. La buena forma física es indispensable, por la longitud del recorrido y por el desnivel acumulado que supone.
Partimos del aparcamiento junto a la piscifactoría próxima al jardín botánico y museo de la Torre del Vinagre, situada en el pk. 49 de la carretera A-319.
Tomamos la pista del Borosa, en dirección al salto de los órganos, remontando el río. A unos 2,3 km, encontramos el puente de los Caracolillos, y la bifurcación a la casa forestal de Roblehondo, a la derecha, que tomamos.
La pendiente se incrementa, pero se progresa fácil por las buenas condiciones del firme. Después de algunas curvas, enfilamos el imponente Castellón de Guadahornillos o del Moro. A los 5 km y poco, cruza el viejo camino de la Horadada, que bordea la falda norte del Castellón. Lo tomamos, a la izquierda. Al principio, no está en mal estado, pero se nota mucho menos transitado. Conforme andamos, podemos observar como la vegetación y algún derrumbe, lo va cubriendo.
A los 7 km, cruzamos el arroyo de la Fuente. El camino evidencia el deterioro. Alguna senda parte de él subiendo, que ignoramos, para continuar por la izquierda, sin dejarlo. Y al tomar, definitivamente dirección Sur, a la izquierda, podemos contemplar las paredes pétreas del barranco de la Horadada, donde encontramos la Piedra del Agujero, a la que debe su nombre. La veremos, en un cambio de rasante, a unos 8 km. Cruzamos el arroyo del barranco y nos desviamos un poco para contemplar el curioso y singular agujero, capricho de la erosión.
Continuamos hacia el Sur con un camino, ya definitivamente en estado de abandono, hasta encontrar el cruce con otro camino, el que conduce a la Huelga del Nidillo. Hemos recorrido algo más de 9 km.
Este camino está en las mismas condiciones que el anterior, abandonado. Nadie diría que se trata de un camino, con el nombre de tal. Pendiente, la vegetación lo ocupa, y llega a desaparecer al llegar a un espolón que se alza ante nosotros, al Este. No queda más remedio que improvisar campo a través para remontar unos cuantos metros para salvar el espolón, sorteando vegetación y escalones de roca. No tiene gran dificultad, pero supone esfuerzo. Y en la bajada, sobre todo, multiplicar concentración y prudencia, por la pendiente. En el espolón, las vistas son espectaculares. Merece la pena el paso. Hemos recorrido unos 10 km.
Y, al poco de la bajada, retomamos el desdibujado camino. Es casi un sendero sobre una vieja plataforma ocupada por la vegetación que nos obliga a buscar el mejor paso. Seguimos unos 700 m y el viejo camino, súbitamente, empieza un fuerte descenso, aprovechando otro espolón más suave. En el descenso encontramos magnífico arbolado del que destaca una gran encina, que parece hablar de tiempos olvidados. El camino, a pesar de su deterioro, se anda fácil y se progresa sin dificultad. Es fácil reconocer su plataforma.
500 m de zig-zag cuesta abajo y retomamos dirección Este, en curva de nivel sobre los 1100 m, para alcanzar el arroyo del Tejo.
El barranco del arroyo está a algo menos de 12 km. Es zona oscura, de bosque salvaje, sobrecogedora y donde es fácil encontrar fauna. Ahí es donde empezamos a darnos cuenta de que la Naturaleza es la reina y nosotros somos poca cosa a su lado. Son evidentes los síntomas de riada. El camino a desaparecido, ocupado por un cauce con grandes piedras. Por la izquierda, hay continuidad, pero baja hasta la fuente del Nidillo, junto a la pista del Borosa. Adelante, en dirección Este, el camino no existe, probablemente destruido por avenidas de agua. Pero a la derecha, remontando el pedregoso cauce, volvemos a encontrar los que podría ser, en otro tiempo, camino transitable, ahora reducido a estrecha senda mantenida por ungulados, jabalíes y zorros.
Se progresa, con dificultades por la pendiente, por lo estrecho y poco evidente de la senda, pero se progresa por lo que la intuición nos hace ver como antiguo camino. Es algo más de un km de subida remontando el arroyo, donde encontramos el tejo que le da nombre y gran pino centenario, espectacular.
Habremos recorrido poco más de 13 km, cuando vemos, con claridad, que el camino abandona el cauce del arroyo para desfilar a nuestra izquierda. 800 m de subida por un camino que ya no lo es, con derrumbes, arboles caídos y vegetación que lo ocupa, para salir del barranco. Y poder contemplar nuevas vistas del Banderillas y del valle del Borosa, de belleza indescriptible.
El viejo camino no se resigna a desaparecer. Es evidente que estuvo y hoy, con cada vez menos dificultades, nos permite progresar. Vamos ganando altura, ya fuera del arroyo del Tejo, y la vegetación y los derrumbes, pierden protagonismo.
Primero por la cuerda y luego por ladera, caminamos, por el evidente camino, un kilómetro hasta encontrar, otra vez, el arroyo del Tejo. En el siguiente espolón lo dejamos el camino para progresar por la cuerda. Afrontamos una buena subida, de unos 140 m, hasta el collado de la Peña de la Teja. Progresamos por trochas de animales, sin otra preocupación que dosificar el esfuerzo de la subida. En el collado, habremos recorrido unos 15 km y medio, la mitad del camino previsto. Estamos a unos 1550 m, la altura máxima. Y empezamos el descenso.
En una primera etapa, alcanzamos el camino a la Calarilla, más senda que camino, pero se progresa muy fácilmente. Un kilómetro después, estamos en pleno barranco de la Tabarrera, flanqueado por espolones pétreos y ocupado por el boj. Nos va a dificultar la bajada, pues tendremos que encontrar el mejor paso y, quizá nos cueste algún ensayo y error encontrarlo.
Ya en la margen derecha, ocupamos el cinto de Poyo Cerezo, un hermano de los famosos al pié del Banderillas, pero al otro lado del Boroso, con más pendiente y más estrecho, y con el mismo encanto y belleza. Es un tramo con piedra suelta y pendiente, donde no debemos descuidar la atención.
En el kilómetro 17 y medio de la ruta, parece que nos vamos a desplomar igual que el Borosa en el Salto de los Órganos. Estamos al lado. Hemos pasado las dificultades y afrontamos otro capítulo completamente distinto, pues la senda nos da la opción de, o bien bajar vertiginosamente a la presa de Valdeazores, o bien, por un camino más ancho, hasta el embalse. Esta última opción supone alargar la ruta unos 800 m.
En la presa, el camino se hace mucho más sencillo. Es un camino que recorren muchas personas visitantes del parque natural.
Para regresar, de nuevo a la Torre del Vinagre, no hay que dejar el camino. Primero, sendero, atravesando los túneles de la toma de agua de la central hidroeléctrica del Borosa. Conviene llevar alguna luz y cuidado con la cabeza. La bajada desde los túneles al cauce del Boroso es un pedregal donde hay que llevar mucha atención. Ya en el río, lo primero que encontramos es el magnífico Salto de Los Órganos y toda la sucesión de cascadas que nos acompañará hasta la central hidroeléctrica. El camino, muy pisado, tiene sus dificultades: Rocas, derrumbes, piedra suelta, pendiente. Pero es recorrido por decenas de personas cada semana, de toda condición física y experiencia senderista. Al llegar al Salto de los Órganos, llevaremos unos 19 km de ruta. Nos quedan 11 de camino y pista.
Al llegar a la central eléctrica, un kilómetro más adelante, el camino, con más o menos dificultades, se convierte en pista.
Cuatro km más adelante, habremos pasado por el puente de la Piedra, la Huelga del Nidillo, y nos encontramos con el desvío a la Cerrada de Elías. Lo tomamos para recorrerla. Algo más de un kilómetro de sendero, pasarelas y puentes, en un recorrido espectacularmente bonito.
Un kilómetro y pico más, y habremos vuelto al puente de los Caracolillos, y al tramo de pista que ya recorrimos al principio de ruta. Una media hora más y habremos completado el recorrido.
Habremos recorrido más de 30 km, con más de 1100 m de ascensión acumulada: Toda una prueba física y mental de resistencia, por caminos de todo tipo, que la harán inolvidable, pero no por el esfuerzo, sino por su belleza.
La actividad la catalogamos como de nivel III+, que supone:
·         Recorridos en Media Montaña
·         Recorridos con desniveles grandes que pueden superar ocasionalmente los 900 m.
·         Rutas de larga duración, entre 6 y 8 h. En este caso, más de 10h.
Este tipo de rutas requieren experiencia en senderismo y buena condición física.